Ada Ortiz Ochoa (Negrita, la de Sierra Grande)

martes, 15 de agosto de 2017

Cambios en Sierra Grande.-

¿Planta Nuclear  en Río Negro? No lo sabemos todavía,  entre gente que la acepta y entre otros que se oponen....
¡De pronto cambió todo! Siempre hemos dependido como pueblo de la actividad de la Mina de Hierro. Primero fue HIPASAM, Hierro Patagónico Sociedad Anónima Minera. Durante muchos años la mina funcionó. Siempre con altibajos.
    Despedir personal de improviso, épocas de funcionamiento activo alternado con épocas de baja producción, trayendo todos estos cambios muchos momentos de incertidumbre y de inseguridad para la población.
 Llegué a Sierra Grande en el año 1978 y siempre se vivió un clima de inseguridad, había momentos que hacían pensar que tal vez, todo mejoraría, pero era solo mantener la esperanza. Desde que recuerdo hubo despidos y nadie sabía a quién le tocaría marcharse en la próxima oportunidad.
    Hubo personal de Suecia, de Japón, peruanos, chilenos, bolivianos, paraguayos, uruguayos y de todas las provincias Argentinas. Por momentos parecía que se harían arreglos con otras naciones, con empresas extranjeras en la explotación de la mina de hierro.
En una época llegaron ciudadanos de Croacia, ¡y así seguían  desfilando las posibilidades...! y el pueblo esperando.
    Y nuestra población, siempre angustiada por los accidentes en la mina, fatales o no, pero era una preocupación permanente. Sumados a lo que ocurría y sigue ocurriendo en la Ruta 3 que atraviesa la localidad. Así llegó el año 1992 y en campaña política se detuvo en nuestra localidad Carlos Menen y su expresivo discurso, aseguró que "la Revolución Productiva comenzaría desde el socavón de nuestra mina de hierro". Algo pasó, pero por orden del Ministro Aleman, se     llevó a cabo el cierre de la Mina. ¡Y ocurrió el momento más doloroso que recuerdo en mi estadía en suelo Patagónico!  Se produjo el Éxodo que marcó la historia de esta sufrida localidad, en un antes y
un después. De no haberlo visto, hubiera sido imposible imaginarlo. Hasta ese momento el número de pobladores rondaba entre  diecinueve mil, a veintidós mil habitantes. Luego del éxodo quedamos en algo más de cuatro mil
Pasó de todo, hubo quienes rompieron todo, hasta quienes dejaron todo lo que les pertenecía y se fueron. Otros embalaron los muebles que no les pertenecían porque eran de la Empresa, que les brindaba casas amuebladas con todo lo que necesitan y se los llevaron.
   Para muchos fue el colmo de la desesperación, arrancaron instalaciones eléctricas, ventanas, puertas, calefactores, etc... Muchos de ellos fueron apresados para que restituyeran lo ajeno.  
   Quedaron animales domésticos abandonados, perros y gatos en cantidad, andaban como atontados buscando a sus dueños. Otros soltaron las aves que tenían enjauladas... todo muy triste y desolado. Hubo personas desconcertadas, indecisas y desesperadas, un verdadero caos.
    Hubo una especie de psicosis colectiva, estábamos los que nos quedábamos, docentes, personas de la localidad, comerciantes, y aquellos otros que dependían de su trabajo en la mina. Se marchaban amigos en cantidad, alumnos de las diferentes escuelas. Muchos jóvenes que nacieron acá en Sierra Grande, no querían marcharse, muchos quedaron en casa de amigos, porque no querían dejar "ésto" que era lo de ellos. Se desmembraron familias...
 Hubo quienes ya habían aceptado tener una casa que fuera de ellos, no de la empresa.. ¿Y ahora?
    Quedaron algunos ancianos, cuidando ese inmueble hasta saber a dónde se radicarían sus hijos y dónde conseguirían un nuevo empleo. No todos regresaron a tiempo y a la comunidad le tocó cuidar a más de un anciano y ocuparse de ellos hasta lo que les tocara. En mi trabajo docente en cada aula era un duelo, por cada compañero que debía marcharse, por cada docente que se marchaba ¡vaya a saber dónde!
    Llegaron a marcharse veintisiete familias por semana. Tratábamos de estar en las estaciones de servicio, para despedir a los grupos que se marchaban,... para luego recorrer la localidad y comprobar la gran cantidad de casas vacías. Bueno, hasta aquí llegué, en otro momento sigo contando algo más de esto que es historia de un pueblo.